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La rotura de puente térmico servirá como aislante mejorando la capacidad para
retener el calor interno de la vivienda, pero también
servirá como sistema anticondensación. El efecto de la condensación podemos
pasarlo por alto con cierta facilidad en un primer momento, pero no transcurrirá
mucho tiempo sin que nos demos cuenta de los problemas que acarrea. Un ejemplo
típico lo encontramos en invierno en los dormitorios con grandes ventanales,
balconeras, o incluso puertas de salida a terrazas o jardines, de aluminio.
Durante la noche, si alguien duerme en la habitación, ésta aumenta su temperatura
interior al tiempo que la propia respiración, y transpiración, van aportando humedad
al ambiente. Si no hay rotura de puente térmico, el frío del amanecer muy posiblemente
condensará la humedad en la parte interna de la ventana hasta gotear al suelo en unas
cantidades que pueden ser suficientes como para formar un pequeño charco. El efecto es
curioso pues el cristal, al ser mal conductor del calor (sobre todo si hay doble cristal),
no suele presentar condensación, pero el marco de aluminio sí.
Además, como en la habitación tengamos instalado parquet es más que posible que en poco
tiempo acabe bastante dañado en las zonas cercanas a la ventana.
Para solventar este problema, por ejemplo en ventanas de aluminio, se utilizan los llamados
perfiles de aluminio con rotura de puente térmico. Es decir, se usa un material aislante
térmico para separar el perfil interior de la ventana, del perfil exterior. Estos aislantes
consiguen igualmente proporcionar un cierto aislamiento acústico. El metal es un excelente
conductor del calor lo cual implica que no son eficaces como aislante térmico. Se trate de
una ventana con refuerzos metálicos en el marco, por ejemplo tornillos que la atraviesen, o
se trate de una ventana en carpintería de aluminio es necesario dotarla de un sistema que
presente discontinuidad en la transmisión de calor, que rompa el puente térmico. Dicho de
otro modo, deberemos aislar térmicamente lo más posible la parte exterior de la ventana
de la parte interior.
AISLAGLAS protege su vivienda tanto del frío como del calor,
regulando su entrada y/o pérdidas. En verano notará un ambiente agradable,
y, al entrar menos calor, un importante ahorro en refrigeración. En invierno
escapa menos calor, con el consiguiente ahorro en calefacción a la vez que se
evitan las condensaciones interiores.
Las composiciones de AISLAGLAS que incorporan vidrios de control solar SunGuard o de
baja emisividad ClimaGuard proporcionan prestaciones avanzadas en materia de aislamiento térmico.
El uso de ClimaGuard en el doble acristalamiento AISLAGLAS proporciona las siguientes ventajas:
• Protección térmica, ya que ofrece una retención superior al 90% de la temperatura del recinto.
• Máxima transparencia luminosa, garantizando una transmisión de la luz extremadamente alta.
• Reducción de la transmisión de los rayos UV
Por su parte, un vidrio de control solar reduce la cantidad de energía solar
que accede al interior en mayor medida que un vidrio normal.
· Aislamiento del hogar - Gas Natural
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